//

Con el team 32 en Baqueira-Beret

por Editor Snowplanet

Érase una vez un equipo de intrépidos riders unidos y calzados por una marca de referencia mundial en el snowboard, y que decidieron encontrarse en un idílico lugar llamado Vall D´Arán. Un equipo de felinos capaz de resistir las más bajas temperaturas en la montaña, capaz de saltar muros nevados en la noche, de encaramarse en lo alto de un banco y de disfrutar del mobiliario urbano de un pequeño pueblo de manera civilizada, saltando escaleras y deslizando sus tablas sobre barandillas… Un equipo además, capaz de desaparecer en las más profundas y deshabitadas montañas del Pirineo y reaparecer de repente en lo más alto de una cornisa, para luego saltar con una tabla. Frío, nieve, rocas, agua, piedras, golpes, torsiones, presión y sudor para unos “mininos” que, además de tener experiencia y resistencia, calzan en sus patitas ligereza y ergonomía a prueba de todo tipo de arañazos.

Texto: Antonio Kobau

Fotos: Marc Gasch

Agradecimientos: Hotel Eira / Estación de Baqueira-Beret / Thirtytwo

clif drop de Adan Baserba
Clif Drop de Adan Baserba

Cuenta la historia que con la idea inicial de visitar las mejoras y novedades del snowpark de Baqueira-Beret y cuidar a sus riders, la marca Thirtytwo desde España quiso invitar durante cuatro días, de la mejor de las maneras, a su equipo nacional de “gatitos del snowboard”, alojándolo en un confortable e íntimo hotel en la zona de Tanau, a 1.700 metros de altura y a tan solo treinta metros de un telesilla… Un privilegio que sólo un hotel privado con ocho habitaciones, como el Eira de Tanau, puede ofrecer y en el que Thirtytwo hizo la reserva con antelación para asegurarse de la estancia y el confort de sus riders. El hotel goza de unas vistas espectaculares y nos hizo sentir como en casa por su hospitalidad, acogida y porque nos ofreció unos inmejorables desayunos de calidad sublime, que sin duda nos ayudaron a pasar largos y especiales momentos bajo el frío.

Exceptuando a los hermanos Castellet (con nuestra olímpica Queralt), el resto de los componentes del equipo como Dani Sastre, Adan Baserba, Carles Manich y los hermanos Vergés, con el mayor Isaac y el también olímpico Rubén, no faltaron a la cita y fueron llegando desde varios puntos de La Península y Europa. Todos quisieron estar presentes en esta celebración de la marca, que finalmente se convirtió en una reunión de amigos y en una producción fotográfica y de vídeo, gracias a la presencia de SPB, quienes también fuimos invitados a la cita para poder dar testimonio en estas páginas de lo ocurrido.

En busca del Powder
En busca del pow Aranés

Pateo
...la búsqueda

Asistimos y disfrutamos compartiendo buenos momentos con todos ellos y con Marc Vidales, quien está hoy al frente de la marca desde las oficinas de Barcelona y quien fue el promotor de esta celebración. Todo estaba a punto, pero a veces puede resultar complicado reunir a diferentes personas que tienen a su vez varios compromisos de distinta índole. Entre exámenes de universidad, escalas en algún aeropuerto y otros retrasos inesperados, no fue tarea fácil. Sin embargo, tras horas de comunicación por mensajes y unas cuantas llamadas de teléfono conseguimos, entre unos y otros, dar cita a estos cinco buenos riders. Una vez alojados ya en el hotel y bien entrada la primera noche de estancia, decidimos ir a cenar todos juntos y planificar, entre otras cosas, los días de nieve en función de la previsión meteorológica. Amaneció nublado y como primera parada decidimos ir a visitar el snowpark de la estación, que está a cargo de Gerard Freixes (ex de Snowparkdivisión y encargado del snowpark de Beret), ya que días antes habíamos mantenido contacto con él con el fin de que nos construyera algo especial para la ocasión. Parecía que la intención de Baqueira era sorprendernos con divertidos módulos en el park pero, dadas las malas condiciones del tiempo y justo en aquellos días, todo quedó en un módulo… ¡Pero un módulo espectacular! Calcular la velocidad y la distancia para truquearlo no fue sencillo, a pesar de la perseverancia de la mayoría de riders… Finalmente Adán se subió como buen felino que se sube a un árbol.

rock to fackie de Adan Baserba
Rock to fackie. Adan Baserba

Adan Baserba
Adan Baserba

A pesar de no contar con el snowpark aquellos días, donde las máquinas no pudieron trabajar con comodidad por las circunstancias, teníamos la llave de todas las puertas y la suerte de estar en un paraíso. Si algo ofrece todo el Valle De Arán y su estación de Baqueira-Beret son alternativas, diversidad orográfica, montañas con la calidad y cantidad de nieve de quienes gozan de una orientación atlántica (diría que sólo ellos en la Península) y un “jardín” que reúne estratégicamente 33 remontes en un área esquiable de más de 1.900 hectáreas; por no hablar de otros freeridings del Valle, posibles heliboardings y de los sugerentes pueblos del lugar, donde un snowboarder puede dejar volar la imaginación haciendo “street” y acabar encima de un muro de una presa o de un campanario románico (ahora me he pasado con este comentario bándalo)… En definitiva, lo que quiero decir de alguna manera es que el snowpark en este valle te lo acabas montando un poco tú… No es de extrañar entonces que los primeros constructores autodidactas de barandillas para snowboard aparecieran en este lugar, hace ya más de diez años, y se movieran con una camioneta montando y desmontando sus estructuras fuera de la estación.

Dani Sastre en la zona de Tanau
Dani Sastre en Tanau

Dani Sastre rodeo
Dani Sastre rodeo

Dani Sastre
Dani Sastre

Así que ante tanta inventiva fuera y dentro de la estación y con tantas posibilidades como ejemplo, los felinos de Thirtytwo se pusieron su mejor traje durante esos días y cada mañana después de desayunar opíparamente (y algunos casi hasta reventar), se calzaban las botas del éxito (como el afortunado gato del cuento). Cómodamente trazaban un plan con los cámaras Marc y Juan, quiénes se apuntaron a la expedición para “fotear” y grabar a tan interesante equipo (en breve podréis ver algunas de las tomas). Los días transcurrieron entre freeridings, sesiones nocturnas en las inmediaciones de la estación, escapadas hacia la zona de Orri y de Bonaigua (el lado de la estación donde comienza el Pallars Subirá), algunos vuelos de cornisas, buenos giros fuera pista, sustos y pelos de punta cual gato ve a un perro. Por supuesto, además de buenas tardes de charlas, maullidos y paseos en la dura, cementada y lujosa zona de Vall De Ruda, donde localizaciones para truquear no faltan… También hubo algunas escapadas nocturnas con la tabla bajo el brazo y otras en busca de la típica y reconfortante Olla Aranesa.

Carles Manich wallride
Carles Manich wallride

Carles Manich
Carles Manich

Manich pillado in-fraganti
Carles Manich

Así transcurrieron los días y las tardes, y a pesar de las inclemencias del tiempo de un mes de marzo donde también llovió, Carles Manich, Dani Sastre y Adán Baserba, tras la ausencia ya de los hermanos Vergés (por una caída de Rubén que seguidamente explicaremos), no cesaron en su búsqueda de una buena sesión también fuera de horario y cuando ya estaban cerrados los remontes. Las tres “fieras” se ponían a trabajar paleando a escasos metros del hotel para levantar un salto y truquear en un edificio de cemento armado que allí se encontraba. El trabajo y astucia de los riders dio resultado y, a una tarde-noche para dejar el lugar, Manich, Dani y Adán, afilaron las garras, dejaron las palas a un lado y se sacaron algunos truquitos muy interesantes que fueron finalmente acompañados por un gran plato de pasta en el pueblo de Arties, en el restaurante de un buen amigo y mejor rider en su tiempo, Jorge Burillo… Así que, truqueados, extasiados, empapados y luego cenados, nos despedimos esa noche como un cuento que se ha acaba… Un cuento de gatos con botas.

Ruben Verges en Orri
Rubén Vergés

Ruben Verges
Rubén Vergés

**Un gato con 7 vidas

En los freeridings del segundo día la nota negativa e imprevisible fue la fortuita caída de Ruben Vergés, que nos llevó a todos el estómago a la boca cuando, después de saltar una cornisa en las inmediaciones del final del telesilla Era Reina y en una maniobra inesperada, fue a golpear en un árbol cercano a la recepción. Quedó totalmente inmóvil y clavado en la nieve, sin apenas respiración por el gran impacto y gimiendo de dolor. Sacarlo de la nieve profunda y en camilla no fue tarea fácil, y Rubén estuvo inmóvil y protegido con una manta térmica no menos de media hora. Una ambulancia se lo llevó directamente al hospital de Vielha y en cuestión de dos horas salió hacia Barcelona acompañado de su hermano Isaac, quien también abandonó inesperadamente la concentración. Rubén fue intervenido de urgencia por una fractura del húmero; sin embargo, recientemente le hemos podido ver por nuestras oficinas, más fuerte que un roble y jugando con un “Tech Rider”; así que este también es un cuento con final feliz.**

Publicado en el número 76 de Snowplanet Magazine