Life in White: Kombi Trip

20 October 17
Texto y fotos: Texto: Gabriel Mojón Fotografía: Laura Martínez

Explorar los andes en una Volkswagen T2 era un plan que rondaba por nuestras cabezas desde hace años, e igual que a veces se alinean los astros para que no salgan las cosas, hay veces que se alinean para que se hagan realidad tus deseos. Por fin este pasado verano nos bajamos al sur del continente americano en busca de una preciosa VW Kombi (que es como las llaman allí).

Empezamos nuestro periplo en Brasil dónde nuestros amigos Camilo, Silvia y sus preciosas hijas nos esperaban en su casa de Florianopolis. Ya teníamos algunas furgos miradas por internet así que, en dos días, gracias a la inestimable ayuda de nuestro amigo, ya estábamos conduciendo lo que seria nuestra casa por las calles de Floripa. En 10 días camperizamos la Kombi a modo exprés, con material reciclado, gracias a que Camilo apareciera cada día por casa con muebles encontrados por la calle, que casualmente encajaban perfectamente en nuestra casita rodante.

La verdad es que nos quedó realmente bien, ¡¡¡Teníamos agua corriente y todo!!! Después de 2 semanas de camperización y papeleos nos pusimos rumbo a Paraguay, allí nos esperaban otros Kombi viajeros, nuestros amigos Inaue y Nuria, que están recorriendo Latinoamérica en su bautizada “a Barriguda”. Una semanita de tranquilidad visitando las cataratas del Iguazú, uno de los lugares más increíbles que jamás hemos visitado, cruzamos Paraguay juntos y nos despedimos de nuestros amigos para cruzar todo el norte de Argentina con destino Las Leñas.

Aquí es donde empezamos a darnos cuenta de lo que es viajar con un vehículo sin calefacción de ningún tipo, el problema no era a la hora de dormir, teníamos buenos sacos, el problema era conduciendo, incluso cuando las temperaturas en el exterior no eran tan bajas, dentro se sentía un frío terrible que a base de horas de inmovilidad te iba calando y se cebaba especialmente en los pies, con el tiempo nos fuimos acostumbrando, pero los primeros días lo pasamos realmente mal. ¿No querías aventura? ¡¡¡Pues toma dos tazas!!!!

Después de 5 días conduciendo sin parar, por fin empezamos a distinguir la silueta de los andes al salir de San Rafael, cuando empezamos a sentir que algo le pasaba a nuestra pequeña… A trancas y barrancas conseguimos llegar hasta un mecánico, le llamaban el “Negro”, el tipo con las manos más curtidas que hemos visto nunca, ¡¡¡Podía clavar un clavo con la palma!!!! Todo y la mala impresión inicial, ya que el taller parecía más bien un cementerio de viejos automóviles, tuvimos mucha suerte de caer en las manos del “Negro”, su encantadora mujer Lydia y sus hijos, todo y pasarnos cinco días mientras sacaban el motor de la furgoneta y lo arreglaban, esta humilde familia nos trató como a unos hijos más. Por cierto, en nuestra espera decidimos hacer un sube-baja en autobús a Las Leñas, todo y que la nieve no estaba en las mejores condiciones, nos quedamos enamorados de esta zona norte de los Andes Argentinos. Con la Kombi ya arreglada pusimos rumbo a Bariloche, allí nuestra amiga Mar nos alojó en la preciosa casa de sus abuelos, adoramos viajar y vivir en la furgo, pero después de todo el frío y aventuras que pasamos por el camino, una casita calentita de estilo Tirolés con las mejores vistas del lago Nahuel Huapi, ¡¡¡Se agradece y mucho!!! Disfrutamos de 2 semanas de buena nieve en Catedral, un centro de esquí con un terreno espectacular y un backside que nos quedamos sin explorar pero al que regresaremos seguro.

Bariloche, Cerro Catedral

Cerro Chapelco, San Martín de los Andes

Próximo destino: San Martín de los Andes, y de camino la imponente ruta de los Siete Lagos en la que pusimos a prueba nuestro nuevo neumático, los mejores que encontramos en Brasil, ¡prueba superada! Mientras todo el mundo sufría con sus vehículos 4x4, nosotros pasamos la prueba con nota. Eso sí, los demás disfrutaban de sus problemas de adherencia con la calefacción a tope y nosotros sufríamos a parte del frío el problema de la condensación en el cristal, ¡Tres hurras por esa copi que no paro de frotar para que el piloto viera algol! En San Martín visitamos a nuestra querida Paulita, estuvo nevando sin parar por 4 días y tuvimos las mejores condiciones de todo el viaje, ¡¡¡condiciones japonesas!!! Disfrutamos de los mágicos bosques de Chapelco como locos.

Bajar de la montaña y… ¡Continúa la aventura en nuestra Kombi! Si hay algo que no se nos olvidará de este viaje, es el frío que llegamos a pasar conduciendo. ¡Sarna con gusto no pica! Y si, a veces el frío que pasábamos tenia recompensa, y cada mañana teníamos un bonito cuadro de hielo en nuestra ventana.

Así sin darnos cuenta, ya estábamos en el ecuador del viaje, ¡qué rápido pasan 6 semanas! ¡Tiempo de dirigirnos al país vecino, Chile there we go!!!! El paso Mamuil Malal o Tromen según chilenos o argentinos, este coronado por el imponente volcán Lanin de 3747 metros de altura, nuestra intención era ascender o acercarnos a la cima, pero los crampones y piolet son imprescindibles y no lo habíamos traído a este viaje, así que subimos hasta dónde se complican las cosas con nuestras Splits y bajamos ya anocheciendo, la verdad es que fue un día realmente especial, no hicimos nada increíble pero solo estar ahí ¡es todo un regalo! Dormimos en el paso y compartimos velada con la simpática guarda-parques, que nos estuvo contando historias y cantándonos canciones con su guitarra, para al día siguiente cruzar a Chile y bajar hasta Pucon, el Villarrica, otro de esos increíbles volcanes que aún están activos y sacan humito, aunque a veces humazo, y lava, como hace 2 años con su última erupción. Disfrutamos de un día en su centro de esquí, pero la visibilidad era muy mala, aunque suficiente para ver el potencial de su terreno, ¡Otro lugar al que regresar!

Volcan Llaima

Seguimos nuestra ruta hacia el norte y nos dirigimos a otro volcán, el Lonquimay, llegamos nevando y disfrutamos de 4 días en Corralco, que es como se llama el centro de esquí, un lugar espectacular y con muy buen terreno lleno de ventisqueros, una estación que remodelaron hace poco tiempo y que está gestionada de una forma muy moderna, tiene un lodge a pie de pistas ¡increíble! Por cierto, aún no habíamos hablado de las Araucarias, ¿Verdad? Desde que llegamos a Lanin que estos increíbles árboles prehistóricos dominan el paisaje, pero en Corralco encontramos un bosque inmenso en su base y de verdad que te transporta a la película Jurassic Park, nunca nos cansaríamos de observarlas, ¡¡¡es un árbol impresionante!!! Después de Corralco, queríamos más volcanes, así que tiramos un poquito hacia al sur para conocer un pequeño centro de esquí que da muy buen acceso al Volcán Llaima, las Araucarias se llama, y una vez más nos quedamos anonadados con la belleza de estos árboles y los volcanes chilenos, el centro de esquí es pequeño pero perfecto para acercarte a la base del volcán para ascenderlo, ¡un lugar realmente precioso!

La estación de Corralco, en el volcán Lonquimay. Sus formas hacen que sea un auténtico parque de atracciones.

Uno de los lugares más mágicos donde hemos dormido nunca, rodeados de Araucarias, en la noche más fría de todo el viaje en la que se nos congeló hasta el gas.

Y aunque no os lo habíamos contado, estábamos posponiendo nuestra visita a Nevados de Chillan esperando una nevada que nunca llegó… Porque el valle de las Trancas es un lugar increíble, aunque esta temporada había sido la peor que se recuerda allí. El día que llegamos cerraron el centro de esquí por primera vez a principios de septiembre, se juntaba la falta de precipitaciones con la actividad del volcán Chillan Nuevo que llevaba meses llenando de ceniza la poca nieve que había caído, y más al norte la situación era muy mala también, así que parece que nuestro viaje de snowboard se acababa aquí… Disfrutamos de unos días alojados en casa de Chani y José y aprovechamos para visitar a buenos amigos como Rubén y Robi.

Y como no hay mal que por bien no venga, a falta de nieve decidimos ir a conocer la costa chilena y la verdad que ¡Nos enamoró! Es una costa salvaje y no muy explotada, dormimos al lado de cuevas gigantes, playas increíbles, dunas infinitas… Chile es un país que enamora, tardas dos horas de los Andes al Pacifico del powder en volcanes rodeado de Araucarias a izquierdas infinitas ¡¡en menos de 200 Km!! Era mi séptima vez visitando este país del cono sur, aún me sigue sorprendiendo y cada día me gusta más. Y aún nos tenia una sorpresita preparada, justo cuando estábamos en un famoso surf spot, Pichilemu, vimos que una buena tormenta se dirigía hacia Chillan y decidimos volver a probar suerte, llegamos muy tarde a casa de Rubén y Robi y aún nevaba, por la mañana el paisaje había cambiado por completo. ¡¡¡Invierno otra vez!!!!

Cogimos las Splits y nos fuimos para arriba, terreno conocido, buenos amigos y muy buen powder, ¡¡¡vaya regalazo para terminar nuestra aventura!!! Disfrutamos de 2 días más Spliteando por la estación cerrada y fue entonces cuando decidimos que en vez de regresar a Brasil para vender nuestra querida Kombi, íbamos a dejarla a buen recaudo en el Roca Negra Lodge, el precioso hotel que regentan nuestros amigos Robi y Rubén en el valle de las Trancas y así regresaremos el año próximo para seguir explorando America del sur. Solo nos quedaban por delante 45 horas de autobús que separaban Santiago de Chile y Florianopolis, ya que no podíamos volar porque dejamos nuestras maletas en Brasil y todo nuestro material lo tuvimos que transportar en maletas prestadas y cajas…

Pero el tiempo pasa rápido y sin darnos cuenta volvíamos a estar en casa de Camilo y Silvia ¡¡¡Disfrutando de nuestros últimos días en esa preciosa isla brasileña!!!! Nos volvemos a Europa, no ha sido la mejor temporada de nieve por allí abajo, pero ha sido un viaje muy intenso de principio a fin y nos quedamos con ganas de más, de mucho más por allí abajo, así que… ¡¡¡Volveremos!!! Para ver más aventuras de Life in White no dudéis en visitar su web

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