Digital Life
by

Riders on the road, con Chio Ruiz e Iker Santamaria

02 February 18
Autor: Redaccion

Texto: Antonio Kobau. Fotos: Iker Santamaría y Chio Ruiz Chio Ruiz disfrutando de estos troncos de switch en los alrededores de Frisco

Iker Santamaria y Chio Ruiz son dos riders en la carretera. Iker de Vitoria, Chio de Terrassa. Viajando entre Pirineos, Alpes y USA, se encontraron en Cerler, donde ella vive desde los tres años. Allí se conocieron entre pistas, concretamente en el snowpark que es su hábitat natural. Llevan ya ocho años de relación sentimental, deportiva y empresarial. En todo este tiempo, dicen no haberse separado más de tres días en la vida… Con mismas inquietudes y aficiones, saben administrar su tiempo entre la búsqueda casi continuada de la nieve, siempre dejando tiempo para la familia y alguna escapada a la playa, para descansar y desconectar. Después unas temporadas en Formigal, Arinsal (Andorra), Les Deux Alpes y Cerler, decidieron hacer esta última en USA de la cual dejamos constancia en este reportaje.

Un ritmo de vida ciertamente aventurero y en el que han aprendido a adaptarse económicamente ya que van al día o podríamos decir a la temporada (como dicen ellos), dado que sus objetivos son poder compaginar temporada nieve, montaña y trabajo fuera de todo esquema y sistema laboral de horarios y oficinas. Trabajos como profesores de snowboard, organizadores de eventos, shapers en Deux Alpes y Cerler (en este caso Iker) y desde esta temporada también como relaciones públicas, gestores y representantes del medio, Snowplanet Magazine en su versión digital… mientras un año antes, nacía un emergente proyecto que se fraguaba en una máquina de coser pedida a los padres de Chio por Navidad.

Nace ECG Gloves

Un trabajo y proyecto que hoy les va como un guante por su originalidad y pasión depositado en él. Desde pequeña, Chio tenía espíritu empresarial: vendía flores del campo y piedras pintadas a los turistas que se acercaban a Cerler, montaba su paradita de niña en la calle y se aventuraba a sacar algunos eurillos…más tarde y ya metida de lleno en el deporte blanco, probó suerte con la confección de gorros de pompón para la nieve hechos a ganchillo, aprovechando la habilidad de sus manos… y aunque fue un proyecto fallido, le sirvió para nuevas vías de inspiración que acabaron en una idea más sólida; crear una marca de manoplas para la nieve. Su primer contacto con esa idea, fueron doce horas trabajando con una máquina de coser y un resultado estéticamente poco alentador, pero su empeño y destreza con la máquina, le llevaron a mejorar la confección y a diversificar en sus diseños y materiales , utilizando retales de ropa de snowboard, tejanos, forros polares, mantas de franela, etc… Iker entusiasmado por esa pasión y perseverancia, se puso a trabajar con ella y diseñar patrones y a mojarse (a veces más y a veces menos) las manos en sus días de test en la nieve. Así nace esta marca nacional de guantes que se conoce hoy como ECG Gloves y que su “leit motiv” es ser respetuoso con el medio ambiente ofreciendo calidad…y respetuosos con Hacienda claro, ya que se han embarcado en la aventura empresarial con alta de autónomos, IRPF, programas de gestión y contabilidad, una página web y unos modelos nuevos con motivos y estampados de animales y con un bonito nombre acompañado de un símbolo de reciclaje que cita: ECG, Environmentally Clean Gloves. Luego llegó el equipo de riders (el Team Riders) para promocionar la marca, darla a conocer rápidamente y sin duda, ayudar a los mismos que les representan a llevar las manos calentitas estilo y una buena protección.

En busca de nuevas nieves

En su filosofía de vida, Chio e Iker vuelven a la carretera buscando inspiración y creatividad en cada rincón del mundo y después de algunos sacrificios, planificación y ahorro, deciden irse al oeste americano (un viaje que se resistía y tenían en mente desde hacía un tiempo). Una temporada en el Oeste americano viajando con una auto-caravana. Tres meses de viaje, el tiempo que les permitía estar en un país con cada vez más restricciones, sin solicitar visado. Con poco más de 500 dólares cada uno bien ahorrados, compraron el “Epic Pass” para tener acceso a más de diez estaciones por todo el país y algunas tan célebres como Northstar, Keystone, Breckenridge, Vail o Park City. Con sed de snowpark, fueron directos a Keystone , una estación con un snowpark “a la americana” y un dominio interesante. Un buen inicio de temporada para lanzarse a la carretera otra vez y visitar las estaciones de Northstar y Boreal en Lake Tahoe, Park City en Utah y ya de vuelta Vail, Breckenridge y Copper en Colorado. Ineludible visita turística a Las Vegas, el Cañon del Colorado, Los Ángeles y San Francisco. En total más de 8000km de carretera y miles de experiencias, imágenes, momentos vividos, amigos conocidos y riding para el recuerdo, todo ello, junto a su inseparable chihuahua de cinco años llamado Zuri… Madrid, Frankfurt, Denver y directos a buscar una auto-caravana, su casa durante tres meses que no siempre resistió las bajas temperaturas en las estaciones de esquí de Colorado a 3000 metros de altitud y temperaturas a veces de menos 30 grados centígrados.

Iker posando con su casa rodante recién llegados al condado de Dillon Chio disfrutando del paisaje en Swan Mountain, cerca del Lago Dillon

Sus primeros veinticinco días los pasaron en Keystone y su snowpark en perfectas condiciones. Mucha nieve en la zona y días muy fríos y cortos, aprovecharon todos los terrenos; park, polvo y street.

Iker  se lanzó de Bs Method sobre este “drop urbano” en Silverthorne

Pasada esta etapa, fueron a Las Vegas directamente, sin perder días por el camino. Alucinaron con esta ciudad que les cautivó por su frenética actividad donde el tiempo parece que vuela. Visitaron la Presa Hoover y el impresionante Cañón del Colorado, pasaron por Los Ángeles y visitaron la estación californiana de Mountain High y a un buen amigo. Luego fueron hacia el Norte hasta San Francisco donde estuvieron un par de días y continuaron el viaje hasta el Norte, del Lake Tahoe en busca de nieves. Hubo tanta que, sin darse cuenta se vieron atrapados por una más de las numerosas borrascas cargadísimas que estaban azotando la zona durante todo el invierno, y se quedaron bloqueados en más de un metro de nieve. La “interestatal” estaba cortada y ellos incomunicados durante varios días, lo que les impidió juntarse con amigos que estaban en el Sur del Lago. Para más aventura, se les estropeó la calefacción de la auto-caravana y tuvieron que pasar tres noches a la fresca hasta que abrieron la carretera y pudieron arreglarla. El premio llegó con varias sesiones en el park de Northstar y una en Boreal, además de pillar mucho polvo por la zona.

Chio  de indy, sobrevolando una cornisa en el Backcountry de Northstar

Los días siguientes, las temperaturas subieron muy repentinamente y decidieron continuar el viaje hacia Utah una tierra con grandes espacios abiertos y muy virgen donde la gran mayoría del estado es desierto y hay grandes zonas sin cobertura telefónica. No pudieron disfrutar de una sesión de street en Rail Garden en Salt Lake City, un parque de la ciudad con varios spots urbanos muy míticos ya que estaba seco de nieve cuando llegaron. Resulta que el invierno en Utah no había sido tan generoso dejando caer el blanco elemento como en su estado vecino. Fueron entonces directamente a Park City y aprovecharon los días más primaverales del viaje para disfrutar de su snowpark. Cerrada esta etapa del viaje, volvieron a Colorado con una parada en Vail, para ver a otro buen amigo que les enseñó la zona y se dieron una buena sesión de snowpark en Vail y otra buena sesión de street en unos campos de fútbol cercanos. Sin darse casi cuenta, había pasado otro mes y ya estaban de vuelta en Keystone: En la carretera, el tiempo vuela. La primavera se había apoderado del lugar, o eso al menos parecía, así que disfrutaron de varios días de temperaturas muy suaves y buenas sesiones de snowpark, aprovecharon también para visitar un par de días Copper, con su increíble snowpark, y el park de Breckenridge, con varias líneas muy largas. Pero el invierno volvió a Colorado de nuevo y trajo grandes nevadas y vientos huracanados del norte con temperaturas de 30 grados bajo cero. Llegaron a pensar con algo de miedo, que el viento se llevaría el techo de la auto-caravana volando. Todo quedó finalmente en grandes acumulaciones de nieve polvo y se movieron hacia las inmediaciones de Loveland Pass, donde había grandes espesores de nieve fresca, aprovecharon para caminar por la montaña, buscando un poco de esencia, huyendo de las estaciones y donde pudieron sacaron algunas buenas fotos de polvo.

Buscando spots camino Loveland Pass

Acabaron su viaje con unas últimas y nostálgicas sesiones en Keystone para volver a Denver, dejar la auto-caravana y coger el vuelo de vuelta. En el regreso, pensaban cuanto había que agradecerle a la vida por haberles brindado una oportunidad así y poder haberla disfrutado juntos. Me transmitieron su agradecimiento a sus familias y patrocinadores por hacerlo todo más fácil: Sista J, Raven Snowboards, Pipa y Noa, DAS Clothes, Bollé y Pollina Tribu. HiFive, Nzero, Pathron Snowboards, LFM, Bollé, Templeton Outerwear y Pollinas Tribu.

Iker Santamaria USA park footage from iker on Vimeo.

Chio Ruiz Full Part 2017 from iker on Vimeo.

comments powered by Disqus