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Splitboard, Se hace bajada al andar

13 February 18
Autor: Redaccion

Texto:Snowplanet Fotos:Andoni Epelde

Un día de enero, volvemos la vista atrás y desde alguna pista de la estación donde nos encontramos, miramos fijamente en la distancia el final de un valle que se encuentra entre escarpadas montañas, laderas y abundantes coníferas que crecen en cotas altas y junto a helados riachuelos que siguen su curso… una dimensión y un entorno natural y accesible también para gente con espiritu aventurero.

Finales de abril en el Valle de Arán. Manuel Palacios disfrutando de la primavera donde se respira paz y se aprovechan las últimas nieves y temperaturas agradables

Un valle hermoso, donde las copiosas nevadas de invierno han dejado un manto blanco que invita a pensar en los mejores paseos, ascensos y en ese momento tan esperado… Los descensos que innumerables y placenteras sensaciones dejan, además de una serpenteante huella tras el deslizar de la tabla pegada a nuestros pies…No hay remontes alrededor, no hay gente, imaginamos ese lugar casi inalcanzable en el frío y silencioso invierno, quizás lo imaginamos porque nunca estuvimos allí. No hay nada en ese lugar, nada como lo entendemos los humanos, ese nada que es tanto para un amante de la montaña más salvaje. Seguimos aquí, en el corazón de la estación de esquí y donde estamos a punto de descender una vez más esa pista de esquí que en la mejor de las suertes, nos llevará hasta la base de la estación, un parking, una cafetería… una pista marcada que nos devolverá a la civilización, pistas que para eso están, para disfrutar del deporte blanco de una manera segura, ordenada, guiada y generalmente previsible aunque con buenas dosis de emoción, eso es indudable pero…

Conrad Lindner, veterano muy experimentado rider de backcountry, disfrutando de una buena pala en el valle donde reside y co-fundador de Aran Powder Company

Hoy es un día especial, un día donde en cada subida con el telesilla, diviso los alrededores de la estación con otros ojos de explorador y “me hago un fuera pista visual” preguntándome ¿cómo? ¿cómo asciendo con facilidad algunas zonas de esas montañas allí a lo lejos? ¿y luego como las bajo? ¿por dónde? Veo posibles líneas de descenso desde el remonte de la estación pero ¿No será demasiada aventura buscar nuevas emociones con una tabla de snowboard fuera de la estación? ¿y cómo asciendo con facilidad y con nieve tan profunda hasta esos lugares vírgenes?

Spliboard, el esqui de travesía pensado para snowboarders

Empecemos por explicar sencillamente que es un splitboard donde ya el término de por sí, hace referencia a una tabla partida de manera transversal consiguiendo prácticamente una similtud a dos esquís que nos servirán para ascender montañas con diversos grosores de nieve. Tan sencillo como adaptar las fijaciones de la tabla y rotarlas en paralelo con cada parte de la misma (ya en dos piezas y transformada en esquís). Añadiremos en nuestra suela, unas pieles de foca (llamadas así por su utilización originaria de los esquimales que utilizaban tiras de piel de este animal para remontar pendientes, salir de caza y no deslizarse hacia atrás en el ascenso por su duro pelaje que consigue frenar a contrapelo). Destacamos que en la actualidad, nos encontramos con materiales que son obviamente sintéticos o incluso de mohair extraído de la fibra del pelaje de la cabra de angora.

El rider de apodo Pepiño que no abandona a su perro (a lo lejos) ni siquiera para hacer Snowboard

Estamos listos para empezar la travesía y llegado el momento del descenso, sencillamente uniremos las dos partes de la tabla con unos sólidos anclajes transformando de nuevo los esquís de travesía en una tabla de snowboard, rotaremos y recolocaremos las fijaciones a nuestro gusto según angulación y stance y seamos goofies o regulars ( lo mismo que haríamos con una tabla normal). El resultado es una tabla de snowboard de montaña lista para descender las nevadas laderas, bosques, canales y palas vírgenes. El Splitboard cada año, gana más adeptos por su facilidad en el montaje, desmontaje, y por su accesibilidad a lugares fuera pista y su fiabilidad tanto en los ascensos como en los descensos. Aprender a deslizarte con un Split y a transportarte con él, no tiene ninguna complejidad si ya eres un rider con cierta experiencia y has probado todo tipo de terrenos y calidades de nieve. Pero atención, salir de la zona de pistas conlleva bastantes cosas más que saber deslizarte con la tabla, conlleva unos conocimientos del entorno y unas responsabilidades ya que la montaña esconde sus adversidades como bien sabemos y nos lo recuerdan a veces las tristes noticias de algunos aventureros. Cualquier precaución siempre es buena para garantizar el disfrute y éxito de la expedición. Centrándonos en todas las ventajas y emociones de nuevo que ofrece esta modalidad del snowboard que nos acerca aún más a la montaña y en cierto modo, a la modalidad del esquí de travesía y quizás algo también a la de Telemark por la forma de anclar las botas a la fijación y la técnica del desplazamiento. Modalidad que cabe destacar, que nos evita llevar raquetas y una tabla a las espaldas como se practicaba hasta hace poco en las salidas de “backcountry” entre riders. Pero no nos engañemos, el concepto Splitboard, no es realmente un invento original de estos últimos años, ya en la década de los 80s en América y centro de Europa, se estaban desarrollando tablas similares. ¿El problema que tenían? Los anclajes y ensambles. Hoy en día, existen tablas destacadas y especializadas como las tablas Jones (de su creador Jeremy Jones).

Madrugar no es un problema para el experimentado rider y co-propietario de la escuela Landing Snowboard Javi Guimont cuando se trata de descender por nieve polvo lejos de las masas

Otras marcas de la industria fueron pioneras para llegar a la avanzada tecnología y perfección que conocemos hoy en día, pero no todas consiguieron posicionarse con tan buena representación y compromiso. Entre estos compromisos, está conseguir la comodidad y similitud de una tabla de splitboard con la de una de snowboard alpino-freeride para mejor y más cómodo descenso. Alcanzar las mismas sensaciones y dicha similitud que una tabla común conlleva mucho desarrollo en este aspecto ya que los materiales, la ligereza y adaptabilidad de fjjación-tabla, son partes fundamentales del confort y seguridad en el descenso en todo tipo de nieves no pisadas. La proporcionalidad del uso de estas tablas partidas en dos, crece en la medida que en las inmediaciones de una estación de esquí, existe mucho terreno por explorar. Los Pirineos aragoneses o leridanos invitan a la práctica del splitboard por su gran variedad en rutas y recorridos.

Foqueando en busca de la boca sur del túnel de Viella

Los “Spliters” más avezados (como se les suele llamar), buscan ascensos en picos casi inalcanzables y de renombre y sin duda, desniveles que les permitan descensos pronunciados con anchas y veloces curvas en nieve polvo (preferiblemente) donde la manera de descenso de un rider o snowboarder, es diferente mas allá de la técnica de un esquiador de travesía. El incremento de “Spliters” y curiosos de nuevas maneras de disfrutar el fuera pista sin acceder ni a ellas por el método convencional de “forfait para remontadores” es muy interesante en zonas pioneras de esta modalidad como son el Valle de Arán y valle de Benasque principalmente sin olvidar que las cordilleras nevadas de nuestros Pirineos y recorridos, son inagotables.

El conocido freerider español, Alfons García disfrutando de su línea

Sobre seguridad De obligada mención, hay que decir que esta práctica, requiere de unos mínimos conocimientos sobre riesgos de avalanchas, como y donde se producen, nociones sobre el estado de la nieve y cursillo o información sobre nivología que nos habla entre otras cosas de la transformación de la nieve en las oscilantes temperaturas. Importante también, el conocimiento de la zona donde nos desplazaremos, los desniveles y orografía de la misma. Otra no menos importante mención, es hablar sobre el análisis del descenso ya que en la práctica, es un deporte de grupo y hay que adecuar la situación en base a quienes están en él para evitar riesgos inútiles. No todos tienen el mismo nivel y hay que dar prioridad a esa circunstancia donde generalmente hay un guía o alguien mas experimentado que es quien dará las órdenes de descenso en función del lugar, riesgo y circunstancia.

Salir al “backcountry” no es precisamente un paseo por un Chikipark. Por lo tanto, lo que parece un juego de niños, lo es en las emociones pero puede resultar muy aparatoso sin medidas determinadas como las que mencionamos. No se puede salir con una mentalidad de pistas y servicios al uso ya que el tiempo y los contratiempos nos pueden obligar a reaccionar con inmediatez por lo que debemos tener bastante conocimiento técnico al igual que un alpinista o un esquiador de travesía: sin duda, equiparse “hasta los dientes” imaginando hasta una posible noche en la intempérie por causas adversas.

Algunos accesorios básicos, fundamentales y aconsejados para asegurarse el disfrute y éxito en la expedición Split Materiales Básicos para la práctica del splitboard: Splitboard, pieles, cuchillas y bastones telescópicos Botas Mochila técnica de unos 30-40 litros con accesorio porta tabla Arva, pala y sonda Crampones, piolet, arnés, mosquetón de seguridad Ropa técnica de snowboard y todos los accesorios posibles como manoplas, guantes finos y táctiles de gore-tex preferiblemente, chaqueta de plumas, gorro y/o pasamontañas, pañuelo cubre cuello. Calcetines de repuesto, camiseta térmica Gafas de sol , máscara de ventisca (cristal nubes y sol) Casco y linterna frontal Termo o Cantimplora Barritas energéticas, frutos secos y productos con alto índice de grasas, proteínas y oligoelementos *Observación: Algunos de estos accesorios y/o alimentos pueden no llegarse a utilizar en la excursión pero precisamente por los posibles cambios de climatología y situaciones no siempre previstas, es aconsejable llevarse un equipo totalmente completo.

Manuel Palacios de Arán Powder Company

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